Se acercan las celebraciones del bicentenario de nuestro país, y nos inunda una explosión de chilenidad como nunca antes se manifestó. Si bien, año tras año, los chilenos demostramos que disfrutamos de nuestras fiestas patrias. En los festejos de estos 200 años, parece y, con justa razón, que el sentimiento nacional a superado toda expectativa.
En las ciudades del país ya predominan los símbolos patrios y los colores, blanco, azul y rojo, parecen romper la frecuente monotonía de los colores de los habitantes de cada región.
Sin embargo, la chilenidad se vive diferente en cada generación. Dependiendo de la crianza familiar, los chilenos vivimos de distinta manera el sentir de la patria en estas fiestas. Lo importante es saber como lo viven los jóvenes, aquellos que serán los líderes del mañana ¿Qué tan bien hemos cimentado el sentir nacional en los que manejarán el país en unos pocos años más?
Parece ser que hay muchos que vibran con ser chilenos y otros que al más puro estilo “chino Ríos”, “no están ni ahí”. Sin embargo, es preferible tener la ilusión que los mejores siempre serán los que a futuro tomen las decisiones.